Parece que existan dos San Vicentes, el de “Alicia en el país de las maravillas” que va contando el concejal Felipe del Baño, y el de “Alcatraz” (por el excesivo cemento) como jocosamente le llaman algunos vecinos. No sólo de fiestas vive San Vicente.
Siempre hemos defendido que San Vicente es un barrio que está bien, porque partió de cero y no se cometieron desmanes urbanísticos. La planificación del PGOU podía haber sido mejorada y en esta línea trabajaron nuestros concejales, pero el rodillo de Cañizares impidió esa mejora urbanística que hoy día ahorraría problemas. “De aquellos polvos vienen estos lodos” y algunas de las carencias principales hoy tienen difícil solución. Y eso que aún faltan muchos vecinos por ocupar las casas actuales y futuras. ¿Qué carencias tiene San Vicente?
- Las torres cables de alta tensión lo cruzan, soterrarlas es complicado y la decisión es costosa, lenta y excede del ámbito municipal. Pero cuanto antes se empiece antes podrá quedar solucionado.
- El acceso único para vehículos es insuficiente. Desemboca en la rotonda de la carretera de Ribarroja, colapsada en horas punta. El instituto ahí situado aumenta el flujo de vehículos. Hay que habilitar otros accesos.
- El acceso peatonal por la avenida de Jaime I no tiene sombra, salvo 2 marquesinas sin cobertura y algo deterioradas. En verano es insoportable. Mejorar este paseo junto al antiguo campo de fútbol es fácil y barato aumentando la presencia de árboles de hoja caduca y/o con una marquesina continua con cobertura vegetal.
- Una pasarela ciclopeatonal sobre la CV35 que una a Montesano con San Vicente daria la posibilidad de cruzar al otro lado de la autovía sin riesgos.
- La falta de transporte público obliga a tener un mínimo de dos vehículos por hogar y no resulta fácil llegar a los nudos de trasporte (bus, metro). Una parada del bus de Edetania en una isleta en la CV35, o incluso desviar alguna línea con un par de paradas en San Vicente paliarían el problema.
- Los servicios de contenedores de residuos reciclables son insuficientes y lejanos, dependiendo en muchos casos del uso del vehículo para depositarlos.
- El deterioro y falta de vallado adecuado de los solares y las construcciones paradas las convierten en un peligro potencial para el vecindario. El ayuntamiento debiera obligar a que se cumplan las condiciones legales de vallado y mantenimiento.
- El Parque “estrella” tiene varios defectos. El primero el coste, más de 1 millón de € cuando sobre la mesa los vecinos propusieron alternativas con menos de la mitad de coste. El segundo la orientación: el escaso “verde” del parque (entre hormigón y arena amarilla suman al menos 2/3 de la superficie) está orientado hacia la residencia de ancianos, dándole la espalda al vecindario que sólo alcanza a ver un parque de cemento. Creemos que San Vicente merece mejoras en sus parques y en el arbolado de sus calles.Estas son las opiniones que Plataforma ha recogido en el vecindario, puede que haya más. Dialogando y participando podemos mejorar muchas de estas carencias.