Tiempo habrá para analizar la propuesta del PP de reforma electoral dirigida exclusivamente a los ayuntamientos. Aún está verde, aunque ya se van conociendo algunos detalles. Esperemos a que se presente formalmente para analizarla en profundidad.
Pero lo que está claro es que no se trata en ningún caso de la elección directa del alcalde. No nos engañemos, se trata lisa y llanamente de que gobierne el partido más votado, aunque sólo tenga el 40%. Este es el límite que están filtrando. Esto quiere decir que en un municipio con una participación del 60%, y en donde el partido más votado haya obtenido ese límite del 40%, este partido (el que sea, da igual), gobernaría el municipio sólo con el 24% de apoyo de los ciudadanos. Si a nuestro parecer lo que sobra es la famosa ley d´Hondt, que favorece a los partidos mayoritarios y penaliza a las minorías, con esta reforma aún se agudiza el problema, al asignar por decreto (según filtraciones de la propuesta), la mayoría absoluta de concejales a la lista más votada, aún con ese 40%. Sin comentarios.





