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| San Vicente, junto al parque. |
Ayer llovió a raudales, calles inundadas, bajos, sótanos y garajes,
parques, carreteras, caminos, incluso la autovía CV-35… No sólo en nuestro
pueblo, sino en media península, es cierto.
No se trata de pedir responsabilidades al ayuntamiento por las lluvias,
se trata de encontrar soluciones que puedan minimizar sus consecuencias.
Si los imbornales estuvieran limpios, si no hubiera basura alrededor,
si hubiera mejor mantenimiento ¿las consecuencias serían menores? Y ¿por qué hay más problemas en las urbanizaciones
más nuevas?
La ciudadanía tiembla cuando un cielo negro como el de
ayer se nos avecina porque teme las consecuencias. Por eso hay que minimizar
inmediatamente los efectos, y hay que hacerlo adoptando las medidas que ya
están a nuestro alcance, empezando por la limpieza y siguiendo con los ajustes
de bajo coste sobre elementos urbanísticos.